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El prolongado efecto de un error de inmadurez
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Las enfermedades de transmisión sexual entre universitarios.

Por Fia Curley

Estudiantes se divierten en un bar.El comienzo de la etapa universitaria es visto no sólo como un desafío académico, sino también como el inicio de la independencia y el descubrimiento personal.

El ansia por vivir nuevas experiencias expone a muchos a peligros que pueden tener efectos permanentes. Uno de esos riesgos es contraer enfermedades de transmisión sexual, conocidas como STI, por sus siglas en inglés o ETS en español.

Un reciente estudio estima que en Estados Unidos, tres millones 200 mil niñas y jóvenes en edades que fluctúan entre los 14 y 19 años padecen por lo menos de una ETS. El estudio fue publicado en marzo por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC ) y concluye que en promedio, el 26 por ciento de las jóvenes de 14 a 19 años de edad está infectada por lo menos con una ETS.

La científica de los CDC Sarah Forhan informó que entre las 838 niñas que fueron encuestadas, las enfermedades de transmisión sexual más comunes eran el Papilomavirus Humano, luego la Clamidia, las Tricomoniasis y el Herpes Simplex Virus 2.

Roshawnda McCall, una destacada estudiante de segundo año de post grado en la Universidad de Meharry Medical, Nashville, descubrió que cuando las personas jóvenes llegan a la Universidad, adoptan la perspectiva de que "todo se puede". Ella ha escuchado a jovencitas afirmar que "él no mantendría relaciones sexuales conmigo sin condones si tuviera alguna infección".

McCall cree que las estudiantes no perciben su propia susceptibilidad. Ni tampoco la importancia de pedirle a una pareja que se someta a un examen de laboratorio. "Esa no es una prioridad", sostiene McCall.

McCall dijo que encontró que la mayoría de las estudiantes confía en sus parejas sexuales y obtienen la mayor parte de la información relativa a las enfermedades de transmisión sexual cuando se inscriben en los cursos de salud obligatorios.

"Pienso que ellas saben que las ETS existen", señaló McCall, de 25 años de edad. McCall destacó que "lo que uno sabe no es consistente con la forma como nos conducimos. Sabemos lo que tenemos que hacer para protegernos, pero ¿lo hacemos?"

Para Jaleisha Jackson, quien cursa el último año de bachillerato en la Universidad de Pensilvania, el problema de la poca percepción de susceptibilidad se puede observar durante la Semana de Conciencia sobre el VIH, en el campus y mediante sus compañeros de curso.

Cada año, el departamento de enfermería organiza eventos, durante la Semana de Conciencia sobre el VIH, ofreciendo exámenes gratuitos, recursos e información en el área principal del campus, esperando beneficiarse del alto número de estudiantes que se aglomera o pasa por esa área. Pero cada año Jackson, quien estudia enfermería, ve cómo la mayoría de los estudiantes pasan por alto el quiosco de recursos e información, solo preocupados por llegar a donde se dirigen.

"Pienso que en el campus la forma de pensar es 'éste es problema de otros, esto no es algo que pueda pasarme a mí. Eso es algo que le pasa a esas otras personas, quienquiera que sean", explica Jackson, agregando que en su opinión "las personas están conscientes, pero no creen que les pueda pasar a ellas. Pienso que esto ocurre porque muchos de nosotros somos aún realmente jóvenes y nos creemos invencibles".

Y cuando se trata de su compañeros de curso en la Universidad, Jackson sostiene que no son inmunes a la inestable cultura de los estudiantes, quienes experimentan con drogas ilegales y en una u otra ocasión, mantienen relaciones sexuales espontáneas. Ella agrega que aparentemente, mientras más saben, más se arriesgan.

Jackson señala, "creo que la gente piensa 'como sé todo esto, puedo dictar mis propias reglas'. Añade que en su opinión, "es necesario hablar abiertamente del tema, para que las personas sepan que es aceptable hablar de estos temas y no solo eso, además es algo inteligente".

En la Universidad de Spelman, Atlanta, una escuela universitaria de conocida trayectoria por ser para mujeres afro estadounidenses, enfrenta desafíos similares. Los docentes y los estudiantes han intentado diseminar información confiable al cuerpo estudiantil y a los estudiantes de instituciones vecinas.

Mediante la clínica de la facultad, numerosas comisiones dirigidas por estudiantes forman la organización de Estudiantes, Colegas de Salud y Educadores Pares, SHAPE, por sus siglas en inglés, y trabajan para hacerse cargo de todas las necesidades de salud. Una de ellas es VIH-SIDA, las enfermedades de transmisión sexual y la abstinencia.

Pero Dana Lloyd, enfermera especialista en salud femenina, quien trabaja en los Servicios de Salud para Estudiantes, en Spelman, ha notado que muchas de las mujeres jóvenes que ve se apoyan en la Internet para obtener información relativa a los síntomas y se auto diagnostican antes de acudir a la clínica, donde generalmente comienzan a educarse al respecto.

"Muchas de ellas han oído de las enfermedades de transmisión sexual, pero no siempre están al tanto de los tratamientos y de la forma en que afectan al cuerpo", explica Lloyd. La mayoría de las estudiantes a las que se les ha diagnosticado una ETS se sienten devastadas, ya sea que se trate de una enfermedad bacterial, curable o una viral, incurable".

Lloyd, quien comenzó a trabajar en Spelman el año 2002, dijo que las reacciones de las estudiantes pueden variar, dependiendo de su nivel de madurez, pero observó que la mayoría de las estudiantes se sienten heridas, traicionadas o avergonzadas.

"Pienso que esta población aún está en la etapa invencible, cuando piensan 'eso no me va a pasar a mí', sostiene la autora.

Con unos dos mil estudiantes y unas 10 mil visitas durante el periodo académico 2007-2008, Lloyd cree que la clínica está bien utilizada y en ella se hace todo por asegurarse de que los estudiantes sepan que disponen de opciones.

"También queremos que ellos sepan que si no están listos para convertirse en personas activas sexualmente, nosotros promovemos la abstinencia", indica, destacando que una actividad realizada por una pareja de profesores –marido y mujer- en que se trató el tema de tener pareja y de la sexualidad, desde el punto de vista sicológico y también médico, fue muy bien recibida por los estudiantes de las tres facultades y generó discusión entre ellos respecto a estos temas.






Última modificación: 09/09/2008 11:08:00 AM

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