En la mayoría de los casos, la causa principal de los problemas circulatorios es la obstrucción de las arterias. La actividad física realizada de forma diaria puede ayudar notoriamente a mejorar la circulación. En contraste, el tabaco es uno de los peores enemigos de la circulación, pudiendo dañar la pared de las arterias de forma permanente.
Para mayor información, visite:
Sangre, corazón y circulación
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/bloodheartandcirculation.html
La aterosclerosis
http://www.americanheart.org/presenter.jhtml?identifier=3032572 
