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Cooperación mutua en el Pacífico sur

Por Fia Curley
Traducido por Isaac Itman

Por un tiempo estuvo muy enferma y nadie sabía qué le pasaba hasta que finalmente se enteró y junto con su familia decidieron mantenerlo en secreto.

Al principio se valía por sí sola pero por no tomar los medicamentos contra el VIH su estado empeoró a tal punto que desarrolló la enfermedad del SIDA y ya ni siquiera podía caminar. La ropa sucia tirada sobre el piso de su cuarto y el olor en el ambiente eran prácticamente insoportables. Además, su familia tampoco le lavaba la ropa por miedo a contagiarse con el virus.

En febrero de 2006, sus familiares finalmente decidieron enviarla de regreso a su casa, donde murió algunos meses después. Era oriunda de la isla de Chuuk y vivía en Guam. Su historia de vida es verdaderamente única.

Las islas de Chuuk y Guam, jurisdicciones de los Estados Unidos en el Pacífico sur, son sociedades tradicionales por donde se las mire. No hay orfelinatos, casas residenciales para ancianos, ni tampoco asilos, porque se espera que la familia cuide a sus seres queridos desde que nacen hasta que mueren.

"Esto es realmente así", dijo Alexis "Al" Silverio, director ejecutivo de la organización Guam HIV/AIDS Network Project (GUAHAN). "Pero cuando se trata del VIH es diferente porque no saben lo que es. Piensan que es una enfermedad misteriosa que puede transmitirse por medio de cualquier forma de contacto".

Cuando el proyecto GUAHAN empezó a trabajar sobre temas relacionados al VIH/SIDA, tuberculosis y enfermedades de transmisión sexual, tuvieron muchas dificultades para acercarse a la gente de Guam y hablar sobre estos temas y la necesidad de realizarse los exámenes médicos para diagnosticar las enfermedades.

Pero hablar con la gente de Chuuk que residía en Guam era incluso más difícil y el tema de las barreras lingüísticas era solamente uno de los problemas.

"Las mujeres originarias de Chuuk son el grupo que presenta más casos de VIH dentro de la población de Guam", dijo Silverio. "La problemática es complicada por la violencia doméstica que existe y el rol servil que cumplen las mujeres en Chuuk".

Además, en Guam se suele ridiculizar a la gente de Chuuk. "Son muy pobres y tienen la reputación de ser buscapleitos. Las mujeres vienen a Guam para dar a luz a sus bebés y tienen prioridad para recibir vivienda, comida y otros beneficios. De todas maneras, las condiciones en las que viven son deficientes", explicó Silverio.

La vida en las islas de Chuuk

El archipiélago de Chuuk, es uno de los cuatro estados que conforman los Estados Federados de Micronesia. Presenta un ingreso per cápita de 1800 dólares anuales y un sueldo mínimo de 1, 25 dólares la hora. Por otro lado, el sistema de agua potable y electricidad funcionan de forma parcial.

Cuando las estadísticas indicaban que más de la mitad de los habitantes de Chuuk infectados por VIH se habían contagiado fuera de las islas, las autoridades de la salud determinaron que las personas tenían que tomar conciencia del problema para enfrentar la situación.

Eleanor Sos, coordinadora de VIH para las islas de Chuuk, dijo que el 60% de los casos positivos provenían de Guam, situado a 600 millas al noroeste del archipiélago.

La gente de Chuuk emigra a Guam para conseguir trabajo en el sector de servicios, restaurantes, hoteles y como personal de servicio doméstico en casas de familia. Esta comunidad, con dominio limitado del inglés, ha visto un aumento en el índice de enfermedades de transmisión sexual, convirtiéndose en la preocupación de organizaciones sanitarias que intentan encontrar la forma de abordar el problema.

En la comunidad de Chuuk, el VIH a veces es visto como una enfermedad exclusiva de los hombres blancos homosexuales, pero las mujeres de Chuuk son el grupo con mayor aumento de casos de VIH en Guam, cambiando el rumbo de la enfermedad.

"El problema no reside solamente en que las pruebas de VIH practicadas a las mujeres están dando positivo, sino que directamente están siendo diagnosticadas con SIDA", dijo Silverio, quien dirige las pruebas orales de VIH en el centro de información de GUAHAN o en un lugar elegido por la persona interesada en hacerse la prueba. "Las mujeres se están contagiando por medio de sus parejas, novios o esposos, quienes desde hace mucho tiempo saben que son VIH positivo e incluso tienen los resultados de los exámenes por escrito".

En lugar de dejar que un grupo de trabajo especializado se encargara de la situación o pedirle ayuda a organizaciones externas, en 2004 las autoridades sanitarias de Guam y Chuuk anunciaron durante la conferencia de PIJAAG (Pacific Islands Jurisdictions AIDS Action Group, grupo de trabajo sobre SIDA de las jurisdicciones de las islas del Pacífico) la creación de una fuerza conjunta entre profesionales de la salud de ambos lugares.

"Realmente no contamos con la infraestructura suficiente para que nuestro personal atienda las necesidades de los inmigrantes de Chuuk", dijo Bernadette "Bernie" Shumann, portavoz de la Salud Pública de Guam. "Fue importante contar con la participación de nuestros colegas de Chuuk porque en Guam no se están atendiendo las necesidades de la comunidad originaria de Chuuk".

Luego de capacitarse para entender como la violencia es equiparada con el concepto de disciplina y cómo establecer comunicación con los líderes de los clanes para hablar sobre la epidemia de sífilis y otras enfermedades de transmisión sexual, Shumann confirma que las dinámicas sociales, la cultura y las barreras lingüísticas representan algunos de los principales desafíos.

En este sentido, Shumann manifestó que el intercambio cultural parece ser uno de los caminos indicados para iniciar el proceso de cambio.

El intercambio entre Guam y Chuuk

Dentro del marco de una iniciativa similar a las implementadas por las organizaciones comunitarias, Shumann y Sos organizaron una serie de sesiones informativas para aproximadamente unos 10 mil inmigrantes de Chuuk con residencia en Guam. Este emprendimiento marcó el nacimiento del intercambio entre Guam y Chuuk.

"Pensamos que si escuchaban su propio idioma en la voz de otros coterráneos iban a sentirse más cómodos a la hora de acceder a los servicios sociales y al mismo tiempo les ayudaría a integrarse al resto de la comunidad", dijo John Hebel, coordinador nacional de VIH para los Estados Federados de Micronesia, incluyendo a las islas de Chuuk, Yap, Kosrae y Ponhpei.

La puesta en marcha de este emprendimiento bilateral llevó casi dos años ya que significó trabajar en coordinación con diferentes organizaciones de origen religioso, representantes de los departamentos de salud, recaudar fondos y crear un grupo de trabajo entre profesionales de Guam y Chuuk para interactuar con la comunidad de Chuuk sobre temas relacionados al VIH. Los gastos de viaje fueron cubiertos con una ayuda económica provista por el Centro de Información de la Oficina de Salud de las Minorías.

Las sesiones informativas cubrieron los temas relacionados a las enfermedades de transmisión sexual y apuntaron a generar conciencia sobre el abuso que sufren las mujeres. Según Silverio, las charlas sirvieron de espacio para dar un fuerte mensaje contra la violencia de género, especialmente dirigido a las mujeres de Chuuk que son víctimas de agresiones sexuales, violación, e incesto, hechos repudiables que quedan impunes porque nadie los denuncia.

"La mayoría de los hombres piensa que son el sostén económico de la familia y que eso les da derecho a hacer lo que les de la gana", dijo Silverio. "Las propias mujeres le están diciendo a sus hijas y a otras jóvenes que estas cosas no deben denunciarse porque puede resultar perjudicial para la familia".

Silverio dijo que cuando el alcohol se convierte en una de las variables de la ecuación, y muchas veces es así porque es más barato en Guam que en Chuuk, los altercados terminan en episodios de violencia física.

Por ese motivo, cuando Silverio se enteró de esta iniciativa expresó su interés en participar del proyecto.

"Antes sucedía que los representantes oficiales venían a realizar actividades para sus coterráneos pero no recibían ningún apoyo de las autoridades locales de Guam. Sin embargo, ahora las cosas han cambiado y tanto GUAHAN como el departamento de salud pública estamos trabajado estrechamente junto a ellos y los hemos llevado hasta áreas remotas donde la gente no tiene acceso a los servicios básicos", dijo Silverio. "Hemos fusionado nuestros esfuerzos pero para atender las necesidades de los inmigrantes de Chuuk todavía falta un largo camino por recorrer".

El intercambio de cuatro días se llevó a cabo en febrero de 2006 con la presencia de los dos equipos, y sumando un total de 14 miembros. Durante el día se reunían con las autoridades de Guam y de noche se juntaban con los inmigrantes de Chuuk, ya que era la hora en que los adultos volvían del trabajo y los niños ya habían regresado de la escuela.

Las sesiones tuvieron lugar en oficinas e iglesias, y contaron con la participación de al menos 800 personas que recibieron información sobre VIH y folletos sobre cómo acceder a los servicios y clínicas del área. También se les asignó la misión de difundir la información entre sus vecinos. Sobre este punto, se hizo particular énfasis en erradicar los mitos que existen sobre las vías de transmisión del VIH.

Durante la visita, fueron invitados por el Sunrise Rotary Club en Guam para dar una charla informal. Sos también dijo que alrededor del 50% de la gente que recibió información no tenía conocimiento previo sobre el VIH ni otras enfermedades de transmisión sexual.

"En primer lugar están las barreras lingüísticas. La gente no sabe inglés y por lo tanto no pueden leer la mayoría de los materiales", dijo Sos, y agregó que "desconocen donde están localizados la mayoría de los servicios disponibles".

Mucha de la gente de Chuuk que reside en Guam vive en áreas aisladas donde no hay agua potable y las condiciones de vivienda son insalubres, lo cual se convierte en un caldo de cultivo para enfermedades como la hepatitis, tuberculosis y la enterocolitis. Además, como el área es de difícil acceso se complica la entrada de ambulancias, de la policía y de los buses de transporte público.

En general, Sos dijo que las sesiones informativas fueron positivas.

"Reconocieron el valor del proyecto y preguntaron por qué no se había hecho antes", dijo Sos, y subrayó que se siente confiada en ver mayor comunicación entre los inmigrantes de Chuuk y las autoridades sanitarias. "Gracias a este proyecto hemos logrado que la comunidad de Chuuk participe más en el área de la salud y se muestre predispuesta a hacerse la prueba del VIH".

El intercambio continúa

Martina Otokko, una mujer de Chuuk que llegó a Guam para estudiar Trabajo Social y Salud Pública, ayudó a organizar las jornadas de intercambio y actuó de intermediaria entre los organizadores de la iniciativa y los líderes y miembros de la comunidad de Chuuk. Aparte de eso, Otokko también cumplió la función de asesorar sobre temas de índole cultural e indicó que el uso de ciertas palabras podría resultar inadecuado. Durante las sesiones informativas, también actuó de intérprete para los presentes.

"Las personas que concurrieron a las actividades sintieron que fue una experiencia muy enriquecedora", dijo Otokko. "Es la primera vez que escuchaban hablar sobre estos temas y han comprendido lo importante que es tener conocimiento sobre el VIH".

Ottoko, de 29 años de edad, dijo que está haciendo todo lo que está a su alcance para ayudar a los inmigrantes de Chuuk porque la situación no es fácil y están atravesando tiempos difíciles.

"Tenemos que insistir en que deben cuidarse y debemos acercarles información para que tomen conciencia y conozcan la enfermedad".

Por su parte, Hebel dijo que aunque los miembros de la comunidad que concurrieron a las charlas fueron informados sobre los servicios disponibles, él personalmente confía en la importancia del boca a boca para generar conciencia sobre la necesidad de hacerse la prueba del VIH y para que se produzcan cambios de comportamiento y que la gente se sienta más cómoda a la hora de hacer uso de los servicios sanitarios disponibles.

"La gente de Chuuk somos muy reservados y no nos sentimos muy cómodos en las conferencias organizadas por las autoridades de Guam, pero el hecho de que los representantes de la comunidad participaran del evento sirvió para lograr una mejor integración", dijo Hebel. "Por esa razón no deberían tenerle miedo a la gente que quiere ayudarlos".

Durante el verano de 2007 se realizaron eventos similares que estaban especialmente dirigidos a las mujeres de Chuuk. A su vez, para 2008 o 2009 está prevista la organización de unas jornadas educativas para trabajar con la comunidad de Chuuk que vive en la Gran Isla de Hawai. Mientras tanto, Shumann está trabajando para reclutar intérpretes que hablen la lengua autóctona de Chuuk y así poder conducir una encuesta entre 300 miembros de la comunidad sobre temas relacionados a las enfermedades de transmisión sexual y comportamientos de alto riesgo. El objetivo de este trabajo es intentar que las autoridades de salud pública tengan un mejor conocimiento sobre las necesidades de los inmigrantes de Chuuk.

"Me parece increíble", dijo Henry Ocampo, especialista en VIH/SIDA del Centro de Información de la Oficina de Salud de las Minorías. "Reconocieron las necesidades que debían ser cubiertas y en lugar de esperar que llegara ayuda del continente o del Gobierno federal, fueron capaces de responder a las necesidades de los inmigrantes de Chuuk".

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Fia Curely es redactora del OMHRC. ¿Comentarios? E-mail: fcurley@minorityhealth.hhs.gov






Última modificación: 06/12/2007 11:21:00 AM

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