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Prevención del maltrato infantil a través de redes sociales
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Por Fia Curley
Traducido por Isaac Itman

A finales de la década de 1990, Tanya Long llevaba dos vidas paralelas. Por un lado parecía ser una madre afectuosa y responsable que cuidaba a sus hijos como corresponde, pero su adicción al crack (droga derivada de la cocaína) y su situación errante fueron reduciendo su capacidad maternal hasta llegar a convertirse en esclava de su propia drogadicción.

"Vivía todo el tiempo con miedo", dijo Long. "Tenía miedo de drogarme y de no poder drogarme".

Después de haber quedado en la calle sin lugar adonde ir, Long no sólo tenía dos hijos con 18 meses de diferencia entre ambos, sino que se sentía atrapada en un callejón sin salida. Por ese motivo, reaccionó y se dio cuenta que tenía que tomar una decisión: sus hijos o las drogas.

"Toqué fondo cuando me di cuenta que ya no existía alternativa alguna. A esa altura la droga ya me había ganado la batalla y me dominaba de la forma en que quería".

Los hijos de Long fueron los más beneficiados cuando su madre decidió buscar ayuda a través de un programa de rehabilitación para ponerle fin a su tormentosa relación de 20 años con las drogas y el alcohol. Además, Long decidió pasar las noches en refugios públicos y todas las semanas comenzó a ir a la terapia grupal de Parents Anonymous (padres anónimos). Salida del sitio

Cinco meses después, Long expresó que se había convertido en una madre responsable y ya estaba en condiciones de resolver sus problemas de vivienda. Desde 1999 está sobria y su propia experiencia personal la ha llevado a participar activamente del National Leadership Team of Parents Anonymous (equipo de liderazgo nacional de padres anónimos) para ayudar a otros padres que atraviesan situaciones similares a las que ella pasó.

En palabras de la doctora Lisa Pion-Berlin, directora ejecutiva de Parents Anonymous, Inc., la clave del éxito de los programas está en ofrecer un espacio donde no exista el prejuicio y donde todos los grupos del país puedan brindarle solidaridad y apoyo al nuevo participante.

Parents Anonymous, Inc., fue fundada en 1969 y cada año atiende a más de 20 mil padres e hijos, con la peculiaridad de que alrededor de la mitad de ellos pertenecen a grupos minoritarios. Pion-Berlin dijo que la concurrencia a las sesiones grupales ha ido cambiando a medida que ha aumentado el número de padres que sienten la necesidad de recibir ayuda y por boca de otros se han enterado de la existencia de la organización.

"Después de 30 años, los programas todavía siguen vigentes porque la gente ve que su vida mejora radicalmente y por ese motivo siguen viniendo", dijo. "Los problemas que la gente trae a las reuniones son serios, no somos un grupo de mujeres de alta sociedad que simplemente están teniendo un mal día".

La concurrencia a las reuniones es opcional, son coordinadas por moderadores capacitados y dirigidas por los propios padres. No hay un programa formal con la participación de invitados o personas que vienen a realizar una presentación, sino que simplemente se trata de una reunión en donde los padres hablan sobre temas que consideran relevantes para sus vidas.

"La idea de liderazgo compartido es la esencia de todo lo que hacemos", dijo Pion-Berlin. "Queremos que todo el mundo se recupere y hablamos sobre los distintos altibajos que se presentan a lo largo del proceso".

Los propios padres son los que han creado una red de ayuda para que los nuevos integrantes se sientan bienvenidos y también encuentren apoyo fuera del horario de las reuniones. De esta manera, los padres que recién se unen al grupo cuentan con apoyo a la hora de aliviar sus penas y no se sienten tan presionados a ser padres perfectos.

Esa presión, sumada a las responsabilidades laborales y al estrés de la vida diaria, pueden terminar en situaciones de abuso o abandono.

De acuerdo a los datos de los Servicios de Protección al Menor (CPS, por sus siglas en inglés), en 2004 se registraron 872 mil casos confirmados de abuso infantil tras haberse realizado 3.5 millones de investigaciones. Estos números representan un aumento del 32.4% desde 1990.

Según el doctor Edgard W. Sites, profesor emérito de Bienestar del Menor, Educación e Investigación en la facultad de Trabajo Social de la Universidad de Pittsburg, el abuso infantil responde a diversos factores, lo cual dificulta establecer estándares metodológicos que se puedan aplicar a todos los casos por igual.

"Lo que es verdadero en una familia no lo es en otra", dijo Sites. "El abuso es una conducta que tiene diferentes orígenes pero en muchos casos se trata de problemas a nivel interpersonal".

Sites dijo que se evidencian factores como los trastornos mentales y problemas de drogadicción y alcoholismo, en donde se ven individuos que no han desarrollado instrumentos de formación adecuados para educar a sus hijos.

Otros de los puntos al que se refirió Sites fue el hecho de actuar antes de que el abuso ya se haya consumado. Para esto, subrayó la necesidad de dotar a los padres con la información y recursos necesarios para evitar situaciones de maltrato.

Por su parte, la doctora Melissa Jonson-Reid, profesora asociada de la facultad de Trabajo Social de la Universidad de Washington en San Luis, dijo que se necesita abordar el problema de forma estructural para asegurarse que los niños vivan en hogares estables.

"Si realmente se pretende prevenir el abuso infantil, hay que estar preparado a destinar partidas presupuestarias importantes", dijo. "Hay que identificar las carencias que existen en nuestras comunidades y poner en marcha un plan de acción integral que incluya oportunidades de desarrollo empresarial, un plan de pensiones infantiles para los primeros años de vida, etc. Se trata de poder fusionar varios aspectos y estos es algo que aún no ha pasado".

En el imaginario colectivo prevalece la idea de que el abuso sexual de menores es la forma más predominante de abuso infantil.

"Lo que uno ve en los medios de comunicación es mayoritariamente sobre abuso sexual, un poco sobre abuso físico y prácticamente nada sobre abandono, lo cual debería ser totalmente al revés", dijo.

Aunque existe una mayor prevalencia de casos de abandono, Jonson-Reid dijo que no se trata de un fenómeno con diferentes escalas de gravedad sino que se trata de un problema crónico. Es más, en la mayoría de los casos las víctimas de abuso infantil tienen menos de 3 años.

Pion-Berlin dijo que tratan de fomentar la realización de actividades familiares y para cumplir con este propósito motivan a los padres para que sus hijos participen de sesiones supervisadas para niños e hijos adolescentes. De esta forma, padres e hijos pueden recibir ayuda en el mismo horario y lugar.

Durante tres años, Augusto Minakata fue moderador de las sesiones grupales hasta que fue ascendido al cargo de coordinador sénior de programas en California para Parents Anonymous, Inc. Su tarea como moderador le permitió ver que el grupo para padres hispanohablantes de Pomona pasó de reunir a tan sólo unos pocos para convertirse en un espacio donde se juntan unas 18 familias, incluyendo alrededor de cuatro menores.

Minakata dijo que a veces cubre el turno de los moderadores que no pueden ir y confesó que es algo que siempre está esperando por encontrarlo muy gratificante.

"Fue una experiencia estupenda porque empezamos de cero", dijo Minakata. "Me sentí muy integrado a la comunidad y el trabajo con los padres era algo que disfrutaba muchísimo".

El grupo de Pomona fue creado hace cinco años y muchos miembros son los mismos que estaban cuando se inició por primera vez.

Minakata dijo que no tenía mucho conocimiento sobre la técnica de liderazgo compartido que se emplea en Parents Anonymous pero rápidamente se adaptó a la dinámica grupal y trabaja de apoyo técnico y logístico en caso de que necesiten orientación, materiales o estrategias para abordar diferentes temáticas.

"Los padres son los que dirigen el programa y tratan de amoldarse a las necesidades del grupo", dijo. "Han aprendido ha compartir no sólo los momentos difíciles de la vida sino también los que hay que disfrutar".

La participación continua en los programas no es algo fuera de lo común. Long, quien ahora está tomando clases en la universidad Columbus State, sigue yendo a las reuniones de Parents Anonymous y se enorgullece de los cambios positivos que ha logrado con respecto a la gran relación que tiene con sus hijos y la nueva forma de interactuar con su madre y hermanos. Long dice que tiene muy claro dónde estaría sino fuera por Parents Anonymous.

"No tengo ninguna duda que mis hijos estarían en una institución para niños desamparados y yo estaría en la cárcel cumpliendo una condena por prostitución, robo, o algo peor". "Ha sido realmente una bendición para mí, mi familia y quienes han participado de los grupos de apoyo".

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Fia Curley es redactora del OMHRC. ¿Comentarios? E-mail: fcurley@minorityhealth.hhs.gov

Enlaces

Recursos para la prevención del abuso y la negligencia de menores
http://www.childwelfare.gov/espanol/prevencion_recursos.cfm

Parents Anonymous Groups (encuentre un grupo de apoyo cerca de su casa)
http://www.parentsanonymous.org/pahtml/parFind.html Salida del sitio

Abuso y abandono de menores
http://www.childwelfare.gov/

¿Cómo trabaja el sistema de bienestar infantil?
http://www.childwelfare.gov/pubs/factsheets/spcpswork.cfm

Maltrato físico infantil
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001552.htm






Última modificación: 07/12/2007 10:23:00 AM

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