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Defendiendo los derechos de nuestros hijos: más allá de las fronteras del lenguaje
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Por Isaac Itman

¿Es un problema de aprendizaje o de lenguaje? Saber a quién y dónde recurrir si un hijo está experimentando dificultades de aprendizaje en la escuela puede representar un peregrinaje interminable.

"Uno debe conocer sus derechos", dijo Maria Avina, especialista bilingüe en educación de Parents Helping Parents Salida del sitio , una organización sin fines de lucro con sede en Santa Clara, California, que se dedica a atender las necesidades de niños con capacidades especiales y brindar apoyo a sus familias.

Su propia experiencia hizo que Avina se diera cuenta de lo dificultoso que resulta hacer las preguntas correctas y estar informado sobre todas las aristas que rodean los diferentes aspectos de la educación especial.

Un niño vestido con camisa y corbata escribe sobre un cuaderno

El hijo de Avina nació de forma prematura y cuando tenía dos años la madre percibió que el niño tenía dificultades para hablar. Más adelante, cuando el niño estaba por cumplir tres años, la pusieron en contacto con el distrito escolar para que su hijo recibiera ayuda mediante terapia del lenguaje. Sin embargo, Avina explica que le fue extremadamente duro aceptar que le dijeran que los problemas del niño iban más allá de problemas convencionales de aprendizaje y del habla.

Cuando se les informa a los padres que sus hijos tienen problemas de aprendizaje, la volatilidad emocional no se hace esperar y las sensaciones transitan desde los estados de negación, miedo, sentimientos de culpa e impotencia, hasta llegar a dar un grito desesperado para encontrar alguna respuesta.

"Atravesé todo ese período en el que uno quiere hacer oídos sordos y le cuesta aceptar la realidad", subrayó Avina.

Los problemas de aprendizaje y los trastornos de aprendizaje son términos que se emplean para describir una serie de condiciones que afectan la capacidad de una persona para desenvolverse en áreas tales como la redacción, la comprensión lectora, el habla y las matemáticas. Sin embargo, existen otros trastornos que pueden entrar dentro de esta categoría y su incidencia sobre el aprendizaje depende de cada caso particular.

No obstante, es necesario tener presente que los problemas de aprendizaje no reflejan el grado de inteligencia de una persona ni tampoco están asociados al coeficiente intelectual. Por el contrario, se trata de una serie de dificultades que surgen a la hora de realizar alguna acción específica.

Cuando el hijo de Avina comenzó el jardín de infantes, las autoridades de la escuela le dijeron que el niño no podía mantener el mismo ritmo de sus compañeros y aunque Avina les pidió que le proporcionaran servicios especiales, le respondieron que preferían que el niño terminara el año lectivo para ver si se producía algún cambio positivo. Particularmente sobre este punto, Avina se arrepiente de no haber sido más insistente en exigirle a la escuela una evaluación rigurosa sobre el problema del niño.

"Al finalizar el año escolar se comunicaron conmigo para decirme que mi hijo iba a necesitar hacerse algunos estudios de evaluación", dijo.

Pero la evaluación se pospuso otra vez tras comenzar el primer año de la primaria.

"Me dijeron de esperar un poco más", dijo.

Para recibir una evaluación por parte de la escuela, el distrito escolar de Santa Clara dispone que los padres deben presentar la solicitud por medio de una carta escrita. Avina tomó conocimiento de este formalismo gracias al consejo de otro padre que la asesoró en la materia.

"No podía creer que había estado esperando tanto tiempo y no tenía idea de que existía un protocolo para hacer esto", dijo. "No existe otra alternativa, uno tiene que saber cómo pedir las cosas que necesita. Esto le pasa a muchos padres, no saben que tienen que presentar la solicitud de evaluación por escrito".

Luego de un largo periplo, Avina finalmente consiguió que su hijo se sometiera a los estudios correspondientes y eventualmente se determinó que tenía problemas de aprendizaje. A efectos de contar con una segunda opinión, Avina también buscó la evaluación de otros especialistas y en esta instancia el diagnóstico determinó que el niño tenía dislexia.

Según el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD, por sus siglas en inglés), aproximadamente entre un 15 y 20% de los niños que residen en Estados Unidos tienen problemas de aprendizaje y la mayoría de ellos sufre de dislexia.

La dislexia es un problema del lenguaje que afecta la lectura, la redacción y la ortografía. Del mismo modo, incide en la capacidad de atención y concentración, como también en la asimilación de la información. Cuando se registran problemas en el campo de las matemáticas, el trastorno recibe el nombre de discalculia y puede presentarse junto con la dislexia. Pero hay que dejar algo bien claro, la dislexia no es un obstáculo para ser exitoso en la vida y por eso es necesario obtener un diagnóstico precoz a fin de recibir el tratamiento pertinente.

Por su parte, los niños cuya lengua madre no es el inglés, enfrentan un doble desafío porque a veces la dislexia se esconde detrás del elemento idiomático.

"Se hace muy difícil encontrar información en español y mucho más en otros idiomas", dijo Avina, que a pesar de ser angloparlante tuvo que sortear varios obstáculos. "Pasé casi un año buscando información y fue realmente escabroso porque no sabía con exactitud qué era lo que estaba buscando o qué materiales me podían resultar útiles".

Tener un problema de aprendizaje y al mismo tiempo aprender inglés como segunda lengua prácticamente se torna un problema de aprendizaje multiplicado al cuadrado ya que en estos casos el diagnóstico se dificulta aún más, explica Irene Martinez, directora ejecutiva de Fiesta Educativa, Inc., organización sin fines de lucro situada en Los Angeles y dedicada a ofrecer información y capacitación a familias latinas con niños que requieren atención especial.

Martinez dijo que las probabilidades de detectar el problema de forma precoz en niños que hablan inglés como segunda lengua se reducen drásticamente y cuando finalmente son consultados por los padres, los niños ya tienen una edad avanzada.

"Muchos son diagnosticados cuando tienen 8 o 9 años, cuando deberían haber recibido un diagnóstico a la edad de 3 o 4 años", dijo, y añadió que muchas veces los padres tampoco se percatan del problema. "En estos casos también empieza a jugar el factor socioeconómico".

La relación entre dislexia e inglés como segunda lengua es sin duda un tema delicado que requiere ser abordado y estudiado detenidamente para evitar que el diagnóstico tardío genere mayores complicaciones.

"Definitivamente, el problema de la dislexia se puede ver opacado por el tema del lenguaje", dijo la doctora Jenny Thomson, profesor asistente de la Escuela de Educación para Graduados de la Universidad de Harvard.

Thomson señaló que aunque algunos niños pueden manifestar problemas de lectura, la dislexia puede pasar desapercibida porque a veces los padres y maestros asumen que el problema de lectura está relacionado a los obstáculos asociados al aprendizaje del inglés. A raíz de esta errada ecuación, deciden que no es necesario buscar ayuda profesional porque piensan que se trata de algo que puede mejorar por sí solo sin la necesidad de una terapia especial. No obstante, también puede haber casos donde la lógica funcione en dirección contraria.

"Algunas veces sucede que los niños terminan recibiendo terapia cuando en realidad no la necesitan en lo más mínimo", remarcó Thomson.

No existen muchos estudios para discernir entre problemas asociados con el inglés como segunda lengua versus problemas de lectura. Thomson dijo que la principal forma de diagnosticar la existencia de un problema de lectura es mediante un estudio fonológico por medio del cual se determina si el niño tiene la capacidad de asociar los sonidos con las palabras.

"Por ejemplo, una de las formas para estudiar esto es preguntándole al niño cuál es el primer sonido de la palabra ‘gato', o también se le puede preguntar: si tengo la palabra ‘precio' y quito la ‘p', ¿qué me queda?", dijo. En el caso de que el niño demuestre tener dificultades con este ejercicio, estamos ante un clásico signo de dislexia.

Por el contrario, si superan el ejercicio sin mayores problemas, es probable que las dificultades de aprendizaje estén relacionadas a la segunda lengua. Asimismo, Thomson hizo énfasis en que la ayuda profesional debe llegar ni bien se perciba que el niño está experimentando dificultades.

"Cuánto más sólida es la lengua madre, mayor será la facilidad para aprender un segundo idioma", dijo. "Es bueno estimular a los niños a que escriban y lean en su lengua madre porque el buen manejo del primer idioma los ayudará a aprender inglés".

Hace cinco años Avina recibió clases de capacitación en Parents Helping Parents y pasó a formar parte de la organización. Su trabajo consiste en ayudar a los padres que no hablan inglés, impedimento que la hizo darse cuenta de los grandes desafíos que tienen estos padres cuando intentan acceder a los servicios para sus hijos. Avina también señaló que a veces los padres tienen miedo de pedir ayuda por temor a lo desconocido, falta de información, temas relacionados al estatus legal y problemas de estigma.

"Tienen miedo que sus hijos sean discriminados", afirmó. "Los padres que hablan español y no hablan inglés necesitan saber que tienen los mismos derechos que los demás".

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Isaac Itman es redactor del OMHRC. ¿Comentarios? E-mail: info@minorityhealth.hhs.gov

Enlaces

Parents Helping Parents
http://www.php.com/sp/?setsessionlanguage=sp Salida del sitio

Información y grupos de apoyo para padres
www.taalliance.org/centers Salida del sitio

Guía informativa sobre la dislexia
http://jama.ama-assn.org/cgi/data/291/16/2040/DC1/1 Salida del sitio

Centro Nacional de Diseminación de Información para Niños con Discapacidades
http://www.nichcy.org/spanish.htm Salida del sitio

Problemas de aprendizaje
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/learningdisorders.html

Learning Disabilities Association of America (en inglés)
www.ldaamerica.org Salida del sitio






Última modificación: 13/10/2007 09:13:00 PM

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